El viacrucis por conseguir oxígeno
*Melchor García*

Mientras los días pasan y la emergencia sanitaria por COVID-19 no cede, los cuadros de dramatismo se reproducen en distintos espacios sociales; ya sea en barrios y colonias donde la música de entierro y despedida se escucha al menos una vez al día, en cada farmacia por pequeña que sea con grandes filas de compradores, en redes sociales con esquelas de despedidas o el duro andar de personas que buscan un tanque de oxígeno que ayude a ser querido.
Este tal vez se haya convertido en uno de los tragos más amargos el adquirir concentradores y tanques de oxígeno, así como las recargas respectivas pues el elemento hoy se ha convertido en un objeto indispensable, pero buscado por cientos.
Para las familias que enfrentan algún caso de COVID-19, hoy se enfrentan a un aumento en el precio, principalmente en la renta y venta de quipos.
Por distintos establecimientos ubicados en el Valle de Toluca se observan largas filas para la compra de oxígeno, así como la renta de equipos, alcanzando precios incluso por arriba de los 40 mil pesos.
Uno de esos casos es el de Gabriela, en la que su familia se organiza todos los días, para surtir el tanque de oxígeno que requiere su padre. Sus horas pasan entre filas y filas; pero siempre con esperanza y mucha fe, contando las horas en esta lucha contra el COVID-19.
En plena fila, cuenta que comienzan a formarse cerca de las 10:00 de la mañana, esperando surtir el tanque cerca de las 13:00 horas; para evitar cualquier emergencia y asegurar que su padre cuente con el oxígeno prescrito por el médico, su familia se organizó y juntando algunos ahorros lograron rentar dos tanques más, con costos que en promedio rondan los 3 mil 500 pesos mensuales.
“A mi papá le está durando un día y medio o un día, no pasa de eso, hemos gastado ya muchísimo, llevamos una semana y ya hemos comprado tres tanques, es un caos, vamos al que está por la Terminal, para el centro, Tollocan, estamos buscando en los alrededores, todo está a reventar, las filas son larguísimas.”, dijo.
Por cada recarga, asegura, se invierten al menos 700 pesos, sin contar los gastos de gasolina y traslados, además de la renta de los tanques, pues por cada uno de ellos debe pagar 3 mil 500 pesos cada mes, lo que sin duda es un golpe fuerte a la economía, pues también hay que continuar con el pago de otros medicamentos, alimentos y otros requerimientos para hacer frente a esta enfermedad.
“La renta ha subido muchísimo, mi cuñada lo rentó en septiembre en mil 500 pesos, yo ahorita estoy pagando 3 mil 500 por la renta de un mes.”.
Ante esta emergencia, reitera el llamado para quedarse en casa, para no automedicarse, y en caso de presentar algunos síntomas, acudir a las instituciones de salud, a recibir el tratamiento adecuado.